Algunas razas de perro con un pasado sorprendente

Ciertos de nuestros perros han tenido orígenes efectivamente curiosos. ¿Os imagináis a un cocker, una de esas mascotas que hoy día nos semejan dulces y idóneas para personas apacibles, como un acertado can de caza? Puesto que no es nada descabellado… Muchas razas que el día de hoy se consideran poco menos que perros “de lujo”, convenientes para quienes desean tener una mascota de postín o bien presentarla a concursos de belleza, se crearon en su día con fines bastante diferentes. Por poner un ejemplo, el bichón frisé, originario de España. Si bien semeja poco menos que una bola de algodón con patas, un can tan frágil como este fue en su instante inseparable compañero de los marineros en los navíos, esencialmente por su tamaño y resistencia a los viajes marítimos intensos. En verdad, si estas mascotas han llegado a extenderse alén de los países mediterráneos fue por el hecho de que los piratas comenzaron a llevarlos consigo a otros continentes. ¡Quién lo afirmaría! El schnauzer mini, la “bocina” perruna Otra raza de la que hemos hablado por acá alguna vez es la schnauzer. En su versión “maxi”, sabemos que fue un can de guarda valoradísimo, y que aún el día de hoy se emplea en tareas policiales por su genial olfato. Mas la versión miniatura no se queda atrás. Asimismo se empleaba con cierta frecuencia, en su Alemania de origen, como cánido de guarda, mas no pues pudiese tumbar a un ladrón, claro está… sino más bien por su infatigable y potente ladrido, que inmediatamente alertaba de la llegada de cualquier intruso. Una curiosa versión de nuestras actuales alarmas. El espantador de pájaros Perros como el russell terrier, el golden retriever o bien el daschund, lo sabemos, se han empleado para caza y para el control de plagas en las granjas. Mas otro género de mascota que el día de hoy nos semeja muy frágil, el cocker spaniel, asimismo tuvo su pasado cazador. Acompañaba a sus amos nobles y se ocupaba de llevarles las presas que abatían, o de lanzarse a los arbustos y ahuyentar a los pájaros en ellos a fin de que pudiesen transformarse en objetivo.